Alguna vez le dije que no importaba, que aprendería a vivir con ello, que podía soportarlo, superarlo e incluso prometí olvidarlo todo... Ahora me siento, pongo mis dedos sobre el teclado, miro mi pasado, trato de inferir mi futuro y me digo: no le he superado. Desde donde se mire, todo esto ha cambiado mi vida... y su mirada que me parece la perfección hecha humana me perturba todos los sentidos... si me pierdo en sus ojos podría incluso olvidar quien soy, de donde vengo, por qué y cómo llegué frente a su sonrisa, y por qué le sonrío yo tambien sin tener motivos aparentes.
Me importa hasta el punto de no poder hacer mi vida normal... hasta el punto de pensar en ella toda la noche mientras duermo, y luego todo el día: como, salgo, bailo, converso, descanso, estudio... y siempre está ahí.
¿Alguna vez le dije que superaría ésto? ¿Le dije que no importaba, que podría ser su amiga? No sé si lo dije, pero de ser así LO SIENTO, mentí.
muchas veces se necesita mas que el esfuerzo; se necesita querer y he ahi donde radica el problema(:
muy hermosos textos, saludos
anOnima
D.E